Leyenda corta de Terror La niña y su gato negro

Mayela Garcia, una niña de 7 años cumplidos, era muy introvertida, y con el paso del tiempo parecía que nada la haría cambiar, fue cuando al padre le notificaron de una bacante muy importante en la ciudad de Querétaro, cuando se desplazaron de la capital del país, a esa bella ciudad, cuando todo cambio.

Llegaron sin rentar casa, ya que la empresa les había prestado una casa antigua, una residencia muy grande que les serviría, para los próximos 6 meses, pudieran encontrar algo de su agrado, ya que se adaptaran al lugar.

Desde que llegaron, un pequeño gato, se acercó a la niña, y desde ese día, se volvieron inseparables, ella cambio radicalmente su forma de ser, de ser una niña seria que a todo le tenía miedo, paso a ser una niña rebelde y respondona, que nada le parecía, y sus padres, pensaban que era cosa de la edad, nada más lejano de la verdad…

La niña siempre traía en brazos, al pequeño gato y hasta para dormir, no lo soltaba jamás, era algo evidente, que el animal influía en ella, y la madre lo empezó a notar, cuando la inscribió al colegio y las constantes quejas en la escuela, por las peleas de la niña, empezaron a llegar.


Su madre en un intento por demostrar autoridad, le advirtió que si seguía con esa forma de comportarse, le quitaría al gato, situación por la que la niña empezó a llorar, se encerró dentro de su habitación y con una sábana, se quiso del ventilador colgar.

Si no es porque la madre, escucho el ruido, y evito la tragedia, salvo la vida de la niña, y las amenazas en contra del animal, nunca se volvieron a tocar.

En una ocasión, empezó a escuchar la madre, que la niña tenía una acalorada discusión con alguien, lo raro es que escuchaba otra voz, fue entonces cuando empezó leer sobre los gatos negros, que son brujas representadas por este tipo de animales, con lo que empezó su mente a divagar, y viendo por ese espacio de la llave, al ser una cerradura antigua, vio claramente la silueta de una mujer encorvada, y como en una leyenda corta de terror, entro y con la biblia en mano y agua bendita, alejo a dicho ser.

Fue así como se cambiaron de la casa, y nunca más volvieron a ver, al gato negro que tenía el poder en la mente de su pequeña niña, y aunque cambio su forma de ser, la niña con el paso del tiempo, olvido a dicho ser.