Cuentos infantiles cortos de la ballena presumida

Cuentos infantiles cortos de la ballena presumida

Cuenta la historia que hubo una vez una ballena muy hermosa y perfecta, todo aquel que la veía quedaba atrapado por sus mágicos movimientos y maravillado con el destello de su resbaladiza piel. Era toda una sensación, ella se ganaba piropos y palabas bonitas de cualquier ser vivo que se cruzase en su camino. Todo esto, ocasionó que la ballena fuese cada vez más presumida, sobrada de orgullo de sí misma.

La ballena gastaba gran parte de su día parándose frente al espejo, contemplando su belleza, el resto de las horas, iba a la superficie y se arreglaba las barbas, sin importarle que los demás se acercaban a ella educadamente para regalarle un cumplido, ella los ignoraba. A ella solo le importaba lucir su hermosura, así que se olvidó de su carácter, el cual se iba agriando cada vez más, acompañado de una soberbia y un orgullo que le impedían convivir con los demás.

Tanto era para entonces su egocentrismo que se inventó una cancioncilla hablando de su belleza y majestuosidad, repetía los versos una y otra vez mientras nadaba por el mar.

Así, fue alejándose del mundo, creando uno propio lleno de egoísmo y arrogancia. La ballena dedicaba todos sus momentos a la admiración propia, pero un día tuvo a mala suerte de toparse con unos pescadores a los cuales poco les importaba la belleza, como parte de su trabajo, solo querían tender sus redes sobre ella y atraparla. A pesar del tamaño dela ballena, no tuvieron problema alguno en apresarla, ella era incapaz de liberarse sin importar cuando luchara. Por fortuna, todos aquellos seres vivos que le admiraban, y atestiguaron su captura, le prestaron ayuda sin dudarlo, se lanzaron sobre la red, hasta que la destrozaron y lograron rescatar a la ballena.

Con este hecho, la ballena quedó muy agradecida, la actitud de sus vecinos le hizo entender que el egoísmo y la soberbia no son el camino, sino que debía respetar y querer a todos, pues de haber seguido despreciando a los demás, los cuentos infantiles cortos de la ballena, habrían tenido un trágico final.