Sistemas de audio en las obras de teatro modernas

Sistemas de audio en las obras de teatro modernas

Tenía varios años sin asistir a presenciar una puesta en escena, hasta que una amiga me invitó a ver una de sus obras cortas de teatro preferidas.

Al principio le comenté que no me entusiasmaba mucho esa idea, debido a que el recinto en donde se llevaría a cabo la representación teatral me parecía algo viejo y descuidado. A lo que ella me respondió que acababan de remodelar el edificio.

Llegamos y en efecto vi que el lugar era completamente distinto a como yo lo recordaba. Dejamos el auto en el estacionamiento y al entrar observé como las butacas, la alfombra, la iluminación, el escenario y todo lo demás era nuevo.

Como arribamos más de media hora antes de que comenzara el espectáculo, me puse a recorrer el lugar pues la acústica me parecía maravillosa. Alce la vista y pude notar que el ingeniero de sonido estaba a punto de llevar a cabo algunas pruebas.

Fui hasta allá y le pregunté que si podía pasar a ver cómo hacía su trabajo. Él accedió de muy buena gana y sin que yo se lo pidiera me empezó a explicar las funciones básicas de la consola de sonido.

Me llamó la atención que el hombre no tenía que estar frente a la consola, pues podía controlar la mayoría de las funciones a través de un pequeño ordenador portátil, el cual se encontraba en un pequeño escritorio.

Me explicó que en este caso como se trataba de una obra de teatro que tenía varios números musicales, se debían calibrar los niveles de sonido de los micrófonos de cada uno de los cantantes, así como el volumen de las pistas musicales, de manera que un audio no saturará al otro.

Al poco tiempo de estarlo observando, vi como uno de los operarios del teatro llegó al escenario y empezó a probar cada uno de los micrófonos.

No puedo evitar sentirme cada día más sorprendido por lo maravilloso que es el teatro. Un conjunto de elementos que se unen para formar algo mágico.


Mitos cortos acerca de las frutas

Mitos cortos acerca de las frutas

En los programas nutricionales se nos recuerda regularmente que debemos consumir regularmente frutas en nuestra dieta para mantener un estado de salud óptimo. Sin embargo, el día de hoy mencionaremos algunos de los mitos cortos que han surgido alrededor de este tipo de alimentos y que gracias a las investigaciones modernas se han podido desmentir.

Primeramente nos encontramos con que comer una fruta durante el desayuno nos puede ayudar a mejorar nuestra figura. Esta afirmación posee una porción de verdad y otra de mito, debido a que en efecto las frutas cuentan con azúcares naturales que se metabolizan más rápido que otro tipo de comida.

No obstante, no importa si consumimos una manzana, una naranja, una pera etc. mientras estamos desayunando o lo hacemos durante una colación, ya que sus propiedades siempre serán las mismas.

La gente que se preocupa por la salud dice que debemos comerlas antes que otra cosa, más que nada porque sus enzimas hacen que nuestro cerebro envíe la señal de saciedad al sistema digestivo más pronto.

Otro mito afirma que el comer frutas (sobre todo cítricos) hará que el exceso de tejido adiposo se desprenda de forma natural de los músculos, haciendo que perdamos grasa, prácticamente sin tener que someternos a ninguna rutina de ejercicios.

Esto es falso, ya que como mencionamos anteriormente lo que se recomienda es seguir una dieta en donde se controle el consumo de calorías. Ahora bien, en cuanto al ejercicio, no es imperativo llevar a cabo rutinas extenuantes, pues hay muchas opciones en las que los ejercicios de bajo impacto pueden favorecer la pérdida de grasa.

Para lo que sí es extraordinariamente bueno el ácido cítrico es para desintoxicar y depurar a las células de todas las toxinas que el organismo genera a diario.

El último mito del día de hoy es en el que se afirma que las personas con diabetes no deben consumir frutas con alto contenido de azúcar. Lo único que deben hacer es preguntarle a su nutriólogo cuál es la porción indicada que deben comer a diario.


Cuento de terror la carretera maldita

Como en todos los cuentos de terror, las historias empiezan al anochecer, cuando los entes malignos son más fuertes y toman por sorpresa a las personas, en este caso, se trata un caso insólito, en donde un agente de ventas que salía siempre a la ciudad de Pachuca Hidalgo, desde la capital del país, a vender autopartes y refacciones.

Pero como en todas las empresas buscan ahorrar, no pudieron mandarlo por la autopista, así que por medio de un mapa antiguo, que tenía el dueño de la empresa, le dieron al vendedor, una ruta a seguir, un camino rural, para ahorrar kilómetros y de paso ver si era un sitio en donde pudiera vender sus mercancías.

Y así se enfilo en su camino, el Sr. Aurelio Vargas, ya una persona entrada en años, que rondaba en los 60 años y aun así andaba trabajando sin parar, fue como emprendió su camino, y desde el inicio, todo le empezó a salir mal, era como si el destino le impidiera seguir su camino, pero aun así, y con la camiseta bien puesta de la empresa que por años le había dado de comer, salió de la capital.

Al pasar unos 120 km de la autopista, vio la brecha que le habían marcado tomar, fue desde ese momento en que al atardecer, nada fue igual, para empezar, no había gente circulando, no había letreros, y la noche llego sin avisar.


De repente, vio que la carretera, se encogía bastante, y apenas cabía un vehículo, fue cuando vio las luces de algo que sin avisar, estaba enfrente de él, el señor apenas si pudo frenar, y se salió de la carretera y al voltear nada había en el lugar, algo le había jugado una mala broma y siguió su camino.

Después de eso, vio que avanzaba y una extraña montaña que parecía tener la forma de un demonio a su lado izquierdo le llamo la atención, y pasaron las horas, y en 3 ocasiones la volvió a ver, algo andaba muy mal y él lo sabía, la noche parecía eterna, el viaje que duraría unas cuantas horas, ya llevaba más de 4 y la gasolina empezaba a escasear.

Fue cuando de pronto vio unas luces, era el pueblo que le habían marcado, pero al llegar, era un pueblo fantasma, nadie vivía ahí, fue entonces cuando vio que estaba por terminársele el combustible, cuando se bajó del auto, el precavido, siempre llevaba un tambo de gasolina y se lo empezó a echar, fue cuando bajo del coche, cuando unas risas burlonas se escucharon en el aire, y vio volar a un par de brujas, para esto ya había terminado de vaciar la gasolina y vio que el sol empezaba a salir, sin dudarlo, salió del pueblo y en 1 hora estaba de nuevo en la carretera, algo que no pudo comprender.

Sin duda había sido víctima de algo o de alguien maligno, pero gracias a su pericia y su fe, salió bien librado, regreso a su oficina y contando todo a sus patrones y avisando que era hora de tramitar su jubilación, se retiró del lugar.


Leyenda corta de Terror La niña y su gato negro

Mayela Garcia, una niña de 7 años cumplidos, era muy introvertida, y con el paso del tiempo parecía que nada la haría cambiar, fue cuando al padre le notificaron de una bacante muy importante en la ciudad de Querétaro, cuando se desplazaron de la capital del país, a esa bella ciudad, cuando todo cambio.

Llegaron sin rentar casa, ya que la empresa les había prestado una casa antigua, una residencia muy grande que les serviría, para los próximos 6 meses, pudieran encontrar algo de su agrado, ya que se adaptaran al lugar.

Desde que llegaron, un pequeño gato, se acercó a la niña, y desde ese día, se volvieron inseparables, ella cambio radicalmente su forma de ser, de ser una niña seria que a todo le tenía miedo, paso a ser una niña rebelde y respondona, que nada le parecía, y sus padres, pensaban que era cosa de la edad, nada más lejano de la verdad…

La niña siempre traía en brazos, al pequeño gato y hasta para dormir, no lo soltaba jamás, era algo evidente, que el animal influía en ella, y la madre lo empezó a notar, cuando la inscribió al colegio y las constantes quejas en la escuela, por las peleas de la niña, empezaron a llegar.


Su madre en un intento por demostrar autoridad, le advirtió que si seguía con esa forma de comportarse, le quitaría al gato, situación por la que la niña empezó a llorar, se encerró dentro de su habitación y con una sábana, se quiso del ventilador colgar.

Si no es porque la madre, escucho el ruido, y evito la tragedia, salvo la vida de la niña, y las amenazas en contra del animal, nunca se volvieron a tocar.

En una ocasión, empezó a escuchar la madre, que la niña tenía una acalorada discusión con alguien, lo raro es que escuchaba otra voz, fue entonces cuando empezó leer sobre los gatos negros, que son brujas representadas por este tipo de animales, con lo que empezó su mente a divagar, y viendo por ese espacio de la llave, al ser una cerradura antigua, vio claramente la silueta de una mujer encorvada, y como en una leyenda corta de terror, entro y con la biblia en mano y agua bendita, alejo a dicho ser.

Fue así como se cambiaron de la casa, y nunca más volvieron a ver, al gato negro que tenía el poder en la mente de su pequeña niña, y aunque cambio su forma de ser, la niña con el paso del tiempo, olvido a dicho ser.

Creditos a Leyendadeterror.com


Cuentos infantiles cortos de la ballena presumida

Cuentos infantiles cortos de la ballena presumida

Cuenta la historia que hubo una vez una ballena muy hermosa y perfecta, todo aquel que la veía quedaba atrapado por sus mágicos movimientos y maravillado con el destello de su resbaladiza piel. Era toda una sensación, ella se ganaba piropos y palabas bonitas de cualquier ser vivo que se cruzase en su camino. Todo esto, ocasionó que la ballena fuese cada vez más presumida, sobrada de orgullo de sí misma.

La ballena gastaba gran parte de su día parándose frente al espejo, contemplando su belleza, el resto de las horas, iba a la superficie y se arreglaba las barbas, sin importarle que los demás se acercaban a ella educadamente para regalarle un cumplido, ella los ignoraba. A ella solo le importaba lucir su hermosura, así que se olvidó de su carácter, el cual se iba agriando cada vez más, acompañado de una soberbia y un orgullo que le impedían convivir con los demás.

Tanto era para entonces su egocentrismo que se inventó una cancioncilla hablando de su belleza y majestuosidad, repetía los versos una y otra vez mientras nadaba por el mar.

Así, fue alejándose del mundo, creando uno propio lleno de egoísmo y arrogancia. La ballena dedicaba todos sus momentos a la admiración propia, pero un día tuvo a mala suerte de toparse con unos pescadores a los cuales poco les importaba la belleza, como parte de su trabajo, solo querían tender sus redes sobre ella y atraparla. A pesar del tamaño dela ballena, no tuvieron problema alguno en apresarla, ella era incapaz de liberarse sin importar cuando luchara. Por fortuna, todos aquellos seres vivos que le admiraban, y atestiguaron su captura, le prestaron ayuda sin dudarlo, se lanzaron sobre la red, hasta que la destrozaron y lograron rescatar a la ballena.

Con este hecho, la ballena quedó muy agradecida, la actitud de sus vecinos le hizo entender que el egoísmo y la soberbia no son el camino, sino que debía respetar y querer a todos, pues de haber seguido despreciando a los demás, los cuentos infantiles cortos de la ballena, habrían tenido un trágico final.